Ajedrez de pesamientos

Cada vez que quiero hacer algo, se me ocurren tantas más por hacer, y siento que me faltan horas, para realizar todas aquellas cosas que pasan por mi mente. Pienso más rápido que lo que reacciono.
Es algo loco, porque hay ocasiones en que mis acciones las hago sin pensar, o será que las pienso, las realizo, pero no pienso las consecuencias.
Creo, que ahí va el problema, que uno hace cosas sin pensar las consecuencias y luego, has llegado tan al fondo, que llega la hora en que debes tomar una drástica decisión, sin embargo hay algo en ti, que te dice que si lo hiciste por algo fue, y que debes llegar hasta el final, asumiendo lo que sea. La mayoría de las veces he optado por esta última, pero de aquellas que he decidido escapar, no me arrepiento. Dicen por ahí que quien no se arrepiente, es más feliz. Pero, ¿qué pasa, sí yo no me arrepiento de haberme arrepentido de mi decisión?, es algo confuso, sin embargo, suele suceder. ¿Se podrá justificar con el dicho, "más vale tarde, que nunca"?, aunque hay cosas en la vida que si las colocas dentro de ese dicho, dices, ojalá hubiese sido nunca.

Hey, jirafiña!

Es impresionante el tiempo que no hablamos, ya van casi 2 años...sin embargo, sigo sintiendo una pequeña comunicación, esa de cuando trato de decir algo hacia tu persona logres entenderlo de inmediato. Nunca dejaré de pensar en que fue lo que realmente sucedió, ni por qué fue al otro a quien elegí... cuales fueron las razones para que no seas tú.
La verdad, no me arrepiento de mi decisión, pero nunca supe cual fue la tuya.


Sí, yo también vivo soñando y disfruto haciendolo, quizás en uno de esos sueños nos encontremosos, siempre he pensado en eso.

Por el momento me estaré en Mercurio, tu sabes.

Locura de tv

De pronto observo por la ventana, en el edificio del frente a un hombre que ordena su escritorio, ahora apaga la luz y no sé a donde se habrá dirigido... probablemente al baño, ya que es el único dormitorio que no puedo contemplar desde el mio.
Generalmente suelo hacer esto, de aburrimiento, o simplemente para pensar como será mi futuro, el cual temo en demasía.
Cosas extrañas pasan por mi cabeza, quizás no lo sean, estoy casi segura que a casi todo el mundo le debe pasar, otros lo dicen, como hay algunos que se lo guardan en el fondo de su ser.
Mañana tengo prueba, la verdad que suelo pensar que estará fácil porque es matemáticas, entonces hago uno, dos o tres ejercicios y ya basta. Sin embargo, me gusta mucho las asignaturas en las que hay que pensar y ocupar la intuición, creo que es algo mucho más humano, que aprenderse números porque así no más lo dijo pitágoras... siempre en el colegio cuando nos hablaban de tal caballero, nos reíamos y decíamos - ¿y él no tenía tele? -. La verdad es que no, quizás es por aquella maquina cuadrada o la tecnología que nos hace pensar menos, se supone que nos facilita la vida. Según yo, nos hace más tontos, porque no pensamos, sacamos las sumas, restas, multiplicaciones, etc con una calculadora, ya no escribimos a mano sino en un computador que es tan inteligente que corrige hasta la ortografía.

Pienso que debí vivir en otra época, lo que más detesto en el ámbito tecnológico son los medios de comunicación, para mi es muy fácil hablar a la cara, decir las cosas de frente. Pero, me cuesta relacionarme con gente que todo lo debe decir a través de un teléfono, chat, mensaje de texto... ¿dónde queda lo espontáneo?. Acaso no conocerán la sensación de ver como alguien te sonríe. Es todo tan frío, que estoy sin querer inserta en este sistema, por más que desee decirle a la cara las cosas a él, siempre lo evita y no me deja, pone una barra que no me deja seguir avanzando.

Suelo quejarme de cosas que yo se que también hago, como lo de la barra. Cuesta que la gente me conozca, ya que soy muy desconfiada, y suelo andar siempre con miedo caminando por los lugares. Siempre estoy preparada para lo peor que pueda suceder, a veces pienso, y creo que es tormentoso vivir de esta manera, pero ya tantas cosas han pasado por mi mente que ni la muerte me sorprendería.

Probablemente no sea así, porque tengo muy claro que las sensaciones son distintos a los pensamientos, pero aún así cuando ocurra veré si me desilucionaré de ellos o seguiré disfrutándolos tal como ahora.

Después de la tormenta, sale el sol

Ella ahora esta en su mejor etapa, pensé, mientras aún me hablaba de todo lo que le había ocurrido la pasada semana. No creía lo que estaba viviendo y pensaba que todo era un hermoso sueño. Él llegó en el peor momento de su vida, y junto con eso todo volvió a brillar. No entendía que en el lapsus de solamente una, una semana estuvo en una cuerda floja llena de sentimientos, hundimientos y frustraciones; para luego ver el sol de pronto. Llegó a pensar en sus peores circunstancias en terminar con su vida, cortándose las venas, pero algo se lo impedía que no lo logró, y simplemente dejo mascas en su piel y machas de sangre en el piso de la cocina.
No se estaba desahogando con la persona más cercana a ella, pero algo tenía. Un algo que te hace confiar de una persona que conoces, pero no lo suficiente para contarle cosas tan personales, sin embargo le cuentas, porque de algún modo u otro sabes que guardará tu secreto, te escuchará con atención sin juzgarte, y te dará un buen consejo poniéndose en tu lugar. Es ahí cuando se abre hacia ti, y te entrega la certeza de que no te haz equivocado y te hace sentir tan liviana.
Tenía a un novio desde hace seis años, a quién amaba, a quién perdoné muchas cosas, entre ellas infidelidades, ausencia y muchas otras. En ocasiones estábamos bien y me sentía la más feliz y otras me sentía la más ingenua de todas,no amada, ni respetada, reprimida y monótona. Nuestra relación era un vaivén de altos y bajos, pero los bajos duraban mucho más que los altos. Y todo se hacia una costumbre,si no lo veía 2 semanas no me importaba tanto, o no lo extrañaba como lo hacia hace uno dos años atrás. Y así se fue debilitando poco a poco, pero seguíamos juntos. Luego llegó mi enfermedad, me dieron más menos 5 años más de vida, sinceramente me fui a la mierda, muchos momentos de mi vida pasaron por mi mente, me arrepentí de muchas cosas, sentí que desperdicie mi vida tanto, pensando siempre en el futuro, y nunca dejé el pasado... luego me dije ¿Y mi presente?, ¿Hoy?, ¿Qué hice por hoy?... siempre viví haciendo cosas para el mañana, o arreglando lo del pasado; pero nunca o quizás muy pocas veces disfrute mi presente. Entro nuevamente la pena en mi, la frustración, las ganas enormes de morir, estaba sola en mi casa, nadie me llamó durante una hora, no estaba la gente que necesitaba, ni uno de mis amigos, estaba sola, sola; nadie me quería, corrí a la cocina, tomé un cuchillo. Y sí, nuevamente, con fuerza, lo clave en mi brazo izquierdo, no sentía nada, corría la sangre, salía tanta que comenzó a caer al suelo, se mancharon mis zapatos y comencé a llorar. Lloré tanto esa noche, es que muchas personas dicen que ser la persona valiente para suicidarse; pero no, es todo lo contrario quien es capaz de cortarse las venas, de dispararse en la cabeza, tomar todas las pastillas que encuentre; no es valiente, sino más bien cobarde, ya que su intento y ganas de morir, van sólo con no enfrentar su realidad, y no ser capaz de ver la solución a su problema.
Me curé la herida, porque sí, otra vez algo impidió mis locas ganas de terminar conmigo o quizás mi piel es tan gruesa que la próxima vez tendré que amputárme. Luego de eso me recosté durante una semana, casi incomunicada a pensar que me dirá el próximo examen.
Durante todos estos días, ya que no tenía nada más que hacer, que pensar en mis 5 años de vida que me quedan. Me dije, pediré disculpas a todas las personas que les hice mal, claro y de las que me arrepiento de corazón. Tampoco deseo ser Sor Carolina, pero si una chica nueva y dispuesta a ser feliz lo que me queda. Ya asumida mi enfermedad fui día viernes a mi examen de la enfermedad, me sacaron tanta sangre, más con la que perdí cuando corte mi brazo. Uf estaba desangrada.
Fue ese día que el médico entregó mis resultados y me dijo: Por algún motivo u otro, un milagro, no sé. Pero el virus ya no esta en tu cuerpo. Así que eres sana. En ese momento, mi pecho se apretó y me dieron unas ganas de llorar de alegría, ver las vueltas de la vida. Y aquí donde lo marqué, y me dije desde hoy soy otra.
Esa misma noche fui a un pub, a la celebración del mejor amigo de una examiga-conocida hasta entonces, que me dijo que fuese. ¡Qué día, qué día!,no lo olvidaré jamás, fue ahí cuando lo conocí a él. Rápidamente terminé con Lucas y al día siguiente él termino con su novia de 2 años. Y comenzamos locamente una relación.
Hoy mi vida esta mejor, es como si hubiese nacido otra vez. Él me hace sentir cosas que nunca sentí por nadie en el mundo, y la persona más feliz y alegre de la vida.
En ese momento, le dije, viste que fue buena idea que vinieras a la fiesta de mi amigo, querida. Vive la vida, como si fuese el último día, disfruta los momentos; y recuerda, que estando bien tú, el resto te parecerá lindo. Siempre dentro de lo malo hay algo bueno y viceversa.